Oncology Thrombosis Risk 3: Anticuerpos monoclonales no antiangiogénicos

Fecha de publicación:
2020-10-16LL
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Fecha de publicación:
2020-10-16LL
Tipo de contenido:
Artículo

Los anticuerpos monoclonales (AcMo) no antiangiogénicos representan un importante avance en el tratamiento dirigido que se ha incorporado a la quimioterapia estándar en el tratamiento del cáncer, tanto en el escenario neoadyuvante como en el adyuvante y en la enfermedad metastásica. No obstante, este importante hallazgo en el tratamiento del paciente oncológico ha supuesto la incorporación de nuevas toxicidades y efectos adversos que difieren respecto a los que presentan los agentes quimioterapéuticos clásicos, sobre los que el clínico ha tenido que familiarizarse y formarse para paliar y mejorar la calidad de vida de los pacientes y la utilización de dichos fármacos. Entre ellos se encuentran toxicidades como el rash cutáneo, que puede ayudar a conocer el valor predictivo de respuesta a estos fármacos, y otras toxicidades menos conocidas, como el posible aumento del riesgo de presentarse un evento tromboembólico. En nuestro entorno, la incidencia de trombosis clínica detectable está infraestimada y aún no está lo bastante bien definida.

Entre las causas que podrían explicar esta situación se encontrarían la falta de reconocimiento y de recogida de estos eventos, la ausencia de estudios prospectivos en este ámbito y, también, que en ocasiones se desconoce su relación. En esta monografía se han revisado los estudios prospectivos fase III y la evidencia científica que existe en cuanto a eventos tromboembólicos asociados al empleo de AcMo no antiangiogénicos, como el cetuximab y el panitumumab. A partir de los resultados presentados se observa que estos fármacos se asocian a un riesgo aumentado de sufrir un evento tromboembólico venoso (ETV), especialmente en los pacientes con cáncer colorrectal metastásico y en aquellos con cáncer de cabeza y cuello, si bien las guías de práctica clínica no lo recogen y no indican recomendación tromboprofiláctica. Entre los mecanismos que podrían explicar este aumento del riesgo estaría el efecto antiangiogénico que tanto el cetuximab como el panitumumab presentan en alguna medida. Sin embargo, son necesarios más estudios que analicen otros posibles mecanismos que expliquen el aumento de los ETV asociados a estos AcMo, así como estudios de tromboprofilaxis que ayuden a incorporar a las guías de práctica clínica y al tratamiento de soporte del paciente oncológico un mayor conocimiento y un mejor manejo de esta complicación que asocia una importante morbimortalidad.

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