Oncology Thrombosis Risk 8: Trombosis y radioterapia

Fecha de publicación:
2020-10-16LL
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2020-10-16LL
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Artículo

La aparición de eventos tromboembólicos es más frecuente en pacientes con cáncer que en la población general. Algunos factores dependientes del tumor o del tratamiento del mismo contribuyen a que este riesgo sea aun mayor. En esta monografía revisaremos el papel del tratamiento de radioterapia o braquiterapia en la aparición estos eventos vasculares.

El principal mecanismo fisiopatológico de la enfermedad vascular asociada a ésta es el daño directo sobre los vasos sanguíneos. Los mecanismos de liberación de radicales de oxígeno, apoptosis endotelial, fibrosis y la reducción de los miocitos vasculares desencadenan una disminución de la densidad de los pequeños vasos sanguíneos. En los grandes vasos, la radioterapia desencadena una ateroesclerosis acelerada.

En los últimos años han sido múltiples los estudios retrospectivos que han evaluado si la radioterapia contribuye de manera independiente en la aparición de fenómenos vasculares. La mayoría de dichos estudios no han podido demostrar que exista dicha asociación. Sin embargo, los estudios mas actuales, incluido un estudio prospectivo que incluyó más de 800 pacientes, sí han identificado el tratamiento con radioterapia como un factor de riesgo de eventos tromboembólicos venosos independiente de otros ya conocidos como la edad, sexo, cirugía previa y la quimioterapia. Aun así, los datos disponibles en pacientes tratados con radioterapia no permiten afirmar dicha asociación.

La radioterapia torácica puede desencadenar cardiotoxicidad en forma de cardiomiopatía, enfermedad valvular, alteraciones de la conducción, pericarditis o enfermedad arterial coronaria.

El riesgo de enfermedad arterial coronaria es dosis-dependiente y suele aparecer tras un período de latencia que en ocasiones es superior a los 20 años. Tras exposición a dosis elevadas este período puede acortarse y el daño puede aparecer en los primeros 24 meses. La mejora de las técnicas de radioterapia ha reducido este riesgo. Con el fin de disminuir el riesgo, es necesario conocer los principales factores predisponentes y reducir su impacto mediante una intervención clínica o farmacológica precoz, si fuese preciso.

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